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Al amanecer
Despierta al amanecer, cuando el cielo vuelca los colores intentando intimidarte. Donde te cubre del negro al rojo para permanecer en el amarillo de la luz. Despierta al amanecer, donde como el cielo mi alma se vuelve infinita. Cuando las estrellas desaparecen de nuestra vista pero seguimos sintiéndolas dentro. Despierta al amanecer, cuando el cielo me trae recuerdos de su historia, que es la mía. Donde despierto de nuevo a sentimientos y pensamientos que no se pueden olvidar. Despierta al amanecer, donde busco tu mirada desperezándose como el sol. Cuando tu sonrisa habla con mis ojos y no se necesitan palabras sino caricias para comunicarnos. Despierta al amanecer, cuando el…
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Tú querías amar, yo quería amarte a tí
En un mundo en el que intentar amar profundamente parece vano. En el que sentirse apoyado, querido y cuidado suena a la letra de una canción pero no a una realidad que podamos vivir. En un mundo en que las prisas suplantan a los abrazos, las críticas a los te quiero y donde nos llevamos llevar por el día a día en vez de imponer nuestros sentimientos. En un mundo donde cada vez se publican más libros de romance porque parece más fácil encontrar pasión y lucha por la persona amada en las palabras escritas y no en los hechos reales. Un mundo que parece haber destruido el canon de…
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El muro de cristal
Todos tenemos un muro. Un muro que separa nuestro yo del resto. Todos tenemos un muro. Un muro que nos protege del odio, del miedo, del desamor o de la violencia. Todos tenemos un muro. Pero no es el mismos muro para todos. Hay muros gruesos y fuertes, indestructibles como el acero templado que se erige robusto. Han sido capaces de crearlo las personas que se sienten seguras y queridas aunque pueden llegar a ser oscuros y solitarios. Hay muros que son débiles y están hechos de humo o sombra. Personas que han perdido la confianza en sí mismas y el muro que las protegía. Personas que no saben encontrar…
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Si quisiera
Si quisiera llorarte en silencio, amarte en la penumbra, besarte al amanecer. Si quisiera que ardieras por dentro, sintiendo mi cuerpo, sintiendo mi piel. Si quisiera que no me olvidaras, que tus ojos hablaran con los míos otra vez. Si quisiera que mi boca cobarde declamase los versos que te hicieran volver. Si quisiera perdonar los errores, enterrar la arrogancia, el pecar sin querer. Si quisiera hacer mio tu aire, hacer mio tu abrazo, hacer mio tu ser. Si quisiera quemar tu egoísmo, borrar el pasado, enfrentar el ayer. Si quisiera cambiar el presente… tendría sin duda que volver a nacer.
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Si la vida fuera una estrella
Hay un eslogan que me encanta, que dice «Si la vida fuera una ciudad, sería Madrid». Y creo que es profundamente acertado ya que Madrid derrocha vida, energía y reta a cada transeúnte que pasa por ella a disfrutarla y vivirla. Pensando en el eslogan, me dije que si la vida fuera una película, quizá sería Braveheart o Forrest Gump porque ambas te muestran la lucha y la perseverancia que realmente es necesaria para afrontarla y beberla hasta el extremo. SI fuera una canción creo que me decantaría por el «blowing in the wind» escrita por Bob Dylan por exigirnos evaluar algunas de las preguntas que nadie quiere responder sobre…
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Entre mis dedos
El viento acaricia mi entreabierta boca, furor continuo de puñales chocándose, la mente vagando, recuerdos de una loca noche donde mis sentidos acabaron ahogándose. Tus manos acarician mi entreabierta boca, delicias de un pasado que acabó muriéndose, estallando contra la dura y firme roca, aquel día terminando, aquella vida destruyéndose. Canciones acarician mi entreabierta boca, nota tras nota buscándose, ansiándose, como si una sola alma fuese poca llama para un corazón desgastándose. Palabras acarician mi entreabierta boca, significados y rimas persiguiéndose, historia de un pasado que evoca lo que el latido terminó comiéndose. Tus miradas acarician mi entreabierta boca, tu amor entre mis dedos, escapándose, conciencia cierta de que tu…
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La Cautiva
La película de Alejandro Amenábar, «El Cautivo» es una delicia para los que tenemos, como el autor de El Quijote, una mente inquieta y deseosa de crear y contar historias. Es también un fresco bello y duro de la situación en el Argel de 1575 donde cristianos y moros convivían con sus lealtades y sus hipocresías. Ha salido este soneto pensando en aquellos días de Miguel de Cervantes… Cierro los ojos y veo dos dorados candiles encendidos, intento soñar que las cicatrices ya no son parte de mi piel, busco a mi alrededor las raíces profundas que me mantengan fiel, pero sólo escucho los sonidos de un laud desgarrados y…
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Silencio, Soledad
Silencio, ninguna música en mi mente. Silencio, mi voz hablándome pausadamente. Silencio, sueños creándose como flores que se abren. Silencio, miedos fluyendo, yéndose a ninguna parte. Soledad, tus pupilas alejándose de las mías. Soledad, las palabras muriendo en la orilla fría. Soledad, mi voz cayendo y ahogándose en mi interior. Soledad, hielo en mis venas, hielo en mis manos, hielo alrededor. Silencio, búsqueda de enigmas sin descanso. Silencio, paz en mi alma, latidos en remanso. Silencio, ansiados besos que ya no son urgentes. Silencio, realidad contra deseo fundiéndose en el presente. Soledad, sal en mi boca, ardor en mis labios. Soledad, espinas clavadas en el corazón, letales agravios. Soledad, corazón…
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El corazón de la jirafa
Mi hijo se está leyendo un libro que se titula: «El corazón de una jirafa es increíblemente grande». Título precioso para un libro porque si hay algo que nos asemeje a los animales es el corazón. Todos los animales tienen uno o varios corazones (como el pulpo con sus merecidísimos tres) que vibran y palpitan como los nuestros. El palpitar de cada corazón ya sea humano o de otro animal es único. Incluso el ser que lo lleva dentro no es capaz de controlarlo completamente. Cuantas veces no habré pensado en porqué estaba mi corazón golpeando tan fuerte en mi pecho si nada había afuera que debiese generar ese desconcierto,…
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Madrid, siempre Madrid
En la memoria de lo que viví, brillan mis profundas pupilas reflejadas en ti, tu mano fuerte cogiendo la débil mía, meciéndose ambas con tu silenciosa melodía. En la memoria de lo que viví, están tus sabias palabras grabadas en mí, como un eco sordo que me movía, lecciones de vida que me perseguían. En la memoria de lo que viví, tus gestos me sacuden lo que yo aprendí, los abrazos cálidos y fuertes en la cercanía, las caricias frías y temblorosas en la lejanía. En la memoria de lo que viví, vuelan nuestras canciones llamándote a ti, rasgueo de unas cuerdas que perdieron la armonía, ahora notas deslavazadas, desgarradas…